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Pretender regenerar la política, sin regenerar la Sociedad, sería majadería si no fuera porque lo saben........

Generalmente aquellas personas que siguen cotidianamente los avatares de nuestra Nación, saben de cual lado cargan los escribidores y analistas políticos. Esto de cargar de un lado o de otro, es terminología de sastre, era algo que solían preguntar, cuando te tomaban medidas para un traje. Pero, en época de celo político, que suele acontecer antes de una elecciones, o en época de crisis trasversal y profunda, como sucede en estos momentos de nuestra singular historia, el cargue se hace muy visible, muy notorio. Estos individuos, que suelen ser de principios intercambiables, a lo Groucho Marx, terminan alterándose, cuando no les dan toda la razón sobre sus tesis, y vomitan lo que llevan dentro. Hace unos pocos días, uno de estos individuos, al final de una tertulia- son especialistas en utilizar la última palabra para dejar consigna o bazofia-al comparar algún otro contertulio la situación de Rajoy con otra vivida por Arias Navarro, este Sr. dijo, sin solución de continuidad, aquél, por Arias Navarro, “era un criminal” y se quedó tan gordo, porque es mas bien gordo. Este es un tipo sin cuello, por eso la lengua se le sale, habitualmente. Con elementos como este, la concordia entre los españoles, continúa siendo una utopía. Luego estos mismos comemierdas, se rasgan las vestiduras porque somos un País singular ¡ diferente!. Dos días después, otro insigne de estos, se puso nervioso y soltó aquello de que el gobierno último, no había hecho nada para que España recobrase el aliento y la seminormalidad económica; dijo, eso, lo conseguido, se debe a que han saqueado a los que pagamos impuestos. Pues claro. Ahora los gobiernos no pueden emitir más moneda que la que les autoriza el BCE. Para arreglar los desperfectos ocasionados unos años antes, solo cabía gastar menos en todo y recaudar más para pagar las deudas multimillonarias. El tono desgarrado con que lo dijo, dejó bien claro que sigue siendo el mismo que desde la dirección de un importante periódico español, tapaba la mierda de algún partido, como hace ahora, mientras hurgaba en la de otro. Tiene este individuo, el mérito, de que bajo su poder, el periódico que dirigía, comenzó la caída en picado, y no seré yo quien diga que la culpa fuera de él, pero los compañeros pidieron su dimisión por presiones que, supuestamente ejercía, sobre sus jefes de sección. Es decir, un impoluto más, que consejos da, que para mí no tengo.
La opinión pública de un País, como el nuestro, donde somos escasamente proclives a informarnos y formarnos. Donde podríamos utilizar un símil de aquella frase lapidaria que se atribuye a Unamuno ¡! Que inventen ellos!! para decir ¡Que se formen e informen ellos!! a mí, que me lo den hecho, y lo harán estos conformadores de la opinión, de los que son distinguidos, los dos citados. ¿Pero cómo hemos votado lo que hemos votado? Se preguntan estos mismos. Pues votamos lo que se deduce de lo que oímos, leemos y vemos; es decir, lo que vosotros buscasteis que votásemos. Analizar por nuestra cuenta, nada de nada.
Es cierto que de cuando en vez, en etas tertulias, se les escapa reconocer que la miseria moral que nos embarga, afecta a la Sociedad en general. La mierda no es solo cosa de los políticos, pero yo los censuro porque tienen la responsabilidad para que hubiera poca mierda y de que las buenas gentes de la Nación se formen e informen convenientemente, para decidir en función de sus propios criterios. Ellos son y nos lo han comprometido, los que deberían legislar y ejecutar acciones ¡ y dar ejemplo! para que nuestra Sociedad, no sea una ciénaga mal oliente. No lo hacen, o no, con la suficiente intensidad, por eso yo les critico, por eso, y porque además, no veo un claro interés en cambiar ese rumbo. Lo que buscan, es que no se note, que no se vea, pero si se fijan vds todo este merdé político que estamos viviendo, tiene por objeto, no, sanear la ciénega, que es lo que prometen, una vez más, el objetivo es sustituir los que ya están y se supone que bien acomodados, por otros que aspiran a estarlo, y solo, cambiando el hábito , que ya sabemos que no hace al monje. Generalmente aquellas personas que siguen cotidianamente los avatares de nuestra Nación, saben de cual lado cargan los escribidores y analistas políticos. Esto de cargar de un lado o de otro, es terminología de sastre, era algo que solían preguntar, cuando te tomaban medidas para un traje. Pero, en época de celo político, que suele acontecer antes de una elecciones, o en época de crisis trasversal y profunda, como sucede en estos momentos de nuestra singular historia, el cargue se hace muy visible, muy notorio. Estos individuos, que suelen ser de principios intercambiables, a lo Groucho Marx, terminan alterándose, cuando no les dan toda la razón sobre sus tesis, y vomitan lo que llevan dentro. Hace unos pocos días, uno de estos individuos, al final de una tertulia- son especialistas en utilizar la última palabra para dejar consigna o bazofia-al comparar algún otro contertulio la situación de Rajoy con otra vivida por Arias Navarro, este Sr. dijo, sin solución de continuidad, aquél, por Arias Navarro, “era un criminal” y se quedó tan gordo, porque es mas bien gordo. Este es un tipo sin cuello, por eso la lengua se le sale, habitualmente. Con elementos como este, la concordia entre los españoles, continúa siendo una utopía. Luego estos mismos comemierdas, se rasgan las vestiduras porque somos un País singular ¡ diferente!. Dos días después, otro insigne de estos, se puso nervioso y soltó aquello de que el gobierno último, no había hecho nada para que España recobrase el aliento y la seminormalidad económica; dijo, eso, lo conseguido, se debe a que han saqueado a los que pagamos impuestos. Pues claro. Ahora los gobiernos no pueden emitir más moneda que la que les autoriza el BCE. Para arreglar los desperfectos ocasionados unos años antes, solo cabía gastar menos en todo y recaudar más para pagar las deudas multimillonarias. El tono desgarrado con que lo dijo, dejó bien claro que sigue siendo el mismo que desde la dirección de un importante periódico español, tapaba la mierda de algún partido, como hace ahora, mientras hurgaba en la de otro. Tiene este individuo, el mérito, de que bajo su poder, el periódico que dirigía, comenzó la caída en picado, y no seré yo quien diga que la culpa fuera de él, pero los compañeros pidieron su dimisión por presiones que, supuestamente ejercía, sobre sus jefes de sección. Es decir, un impoluto más, que consejos da, que para mí no tengo.
La opinión pública de un País, como el nuestro, donde somos escasamente proclives a informarnos y formarnos. Donde podríamos utilizar un símil de aquella frase lapidaria que se atribuye a Unamuno ¡! Que inventen ellos!! para decir ¡Que se formen e informen ellos!! a mí, que me lo den hecho, y lo harán estos conformadores de la opinión, de los que son distinguidos, los dos citados. ¿Pero cómo hemos votado lo que hemos votado? Se preguntan estos mismos. Pues votamos lo que se deduce de lo que oímos, leemos y vemos; es decir, lo que vosotros buscasteis que votasemos. Analizar por nuestra cuenta, nada de nada.
Es cierto que de cuando en vez, en etas tertulias, se les escapa reconocer que la miseria moral que nos embarga, afecta a la Sociedad en general. La mierda no es solo cosa de los políticos, pero yo los censuro porque tienen la responsabilidad para que hubiera poca mierda y de que las buenas gentes de la Nación se formen e informen convenientemente, para decidir en función de sus propios criterios. Ellos son y nos lo han comprometido, los que deberían legislar y ejecutar acciones ¡ y dar ejemplo! para que nuestra Sociedad, no sea una ciénaga mal oliente. No lo hacen, o no, con la suficiente intensidad, por eso yo les critico, por eso, y porque además, no veo un claro interés en cambiar ese rumbo. Lo que buscan, es que no se note, que no se vea, pero si se fijan vds todo este merdé político que estamos viviendo, tiene por objeto, no, sanear la ciénega, que es lo que prometen, una vez más, el objetivo es sustituir los que ya están y se supone que bien acomodados, por otros que aspiran a estarlo, y solo, cambiando el hábito , que ya sabemos que no hace al monje. Pretender regenerar la política, sin regenerar la Sociedad, sería majadería si no fuera porque lo saben, y también, que los ciudadanos, lo que queremos ver, es que otros hagan lo que nosotros no somos capaces de hacer a nivel individual. Es tanta y está tan extendida la molicie, que vayas a donde vayas y toques el palo que toques, te ves perdido, harto, indefenso, hastiado y sin esperanza de mejoría a corto plazo, como nunca me he visto.


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