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¿Para cuándo una FP, cuando menos, al efecto de formar al personal de estos negocios/empresas?....

Estas últimas semanas tuve ocasión de constatar algo que era creencia en mí. Como ciudadano que necesita dotarse de productos y servicios para el desarrollo de la vida cotidiana, tenía la impresión de que, una mayoría de empresas/negocios  solo se sostienen por las “trampas” a que nos someten a la administración y a la clientela. El procedimiento o metodología seguida por los responsables, propietarios o no, de estos negocios/empresas, no están, en absoluto, de acuerdo con la necesidad de satisfacer las necesidades de su clientela, por eso, o cierran, o subsisten a base de ofrecer un mal  servicio, tanto en  la calidad de lo que prestan/ofrecen,  como en el cumplimiento de sus compromisos y, trabajar sin control fiscal en una buena parte.

Podría relatar varios ejemplos vividos estos tiempos personalmente. Referiré tan solo uno. Necesitaba un aceite hidráulico determinado. Recurro en primera instancia a un comercio especializado del ramo en mi pueblo; me dice que no lo tiene y  que, en el pueblo no lo encontraré, aconsejándome me dirija a otro pueblo de la zona, donde por disponer de puerto relevante, debería haber un amplio rango de aceites hidráulicos. Me dirijo a ese  otro pueblo y voy directo al establecimiento de más renombre; no lo tienen, tienen otro de características similares pero que dobla la viscosidad del que requiero, siendo la viscosidad un factor importante. Ahí queda todo. Ninguno se ofrece a intentar la procura del producto. Consecuentemente, tengo que olvidarme de la campaña de las ACIAS locales, desarrollada con dinero público, al menos en su cuantía mayoritaria, que nos invita a los ciudadanos de la comarca a comprar en nuestras localidades y,  dirigirme a Internet. Encuentro una empresa viguesa, Rodavigo, que trabaja este tipo de productos y observo que, dispone del que yo requiero aunque en envase de gran capacidad. Les envío un E-mail por la noche, y, a la primera hora de la mañana ya me estaban llamando por teléfono. Como yo necesito solo 5 litros de aceite, el barril de 200 me es prohibitivo, por tanto, les planteo si, el de viscosidad más próxima a la que yo necesito, que se expende en 5 litros, precisamente, me será válido. Lo consultan con el fabricante Kraff y por la tarde ya me están pasando un E-mail, con la contestación y una oferta. El producto lo tengo ya en camino de mi domicilio desde Vigo, con un transporte gestionado por el proveedor y costo 6 € y una facturación total de 41 €. Es decir, una empresa cuya facturación asciende a 10 millones de €  se ocupa d servir a un cliente particular por una irrisoria cuantía de 41€, peleando el pedido y mediando dos E-mails y tres llamadas telefónicas para completar datos. Por eso, Rodavigo vende en más de 35 países desde Vigo aunque es un negocio reciente, fue creado en 1985 y, seguro que no disfruta de campañas pagadas por el erario público; no lo necesita, tiene empleados que pelearon por un ridículo pedido de 41 € como si les fuere la vida en ello.

Algunos de los negocios de la zona que visité estas semanas, les solicitaba un trabajo que podría facturarse alrededor de 500 €, quedaron el pasarme el presupuesto, y después de semanas todavía lo espero; bueno, esperar, esperar, ya no, lo tengo servido siguiendo un método similar al del ejemplo explicitado.

Se preguntarán por qué les hablo de esto. Lo hago para poner negro sobre blanco. Las empresas, los negocios, si no se trabajan con vocación de servicio perfecto al cliente, no hay campañas de marketing que los salve; terminan fracasando, y esto es el pan nuestro de cada día en esta, como en tantas otras, comarcas, por eso, necesitan del engaño para subsistir. Ejemplo, la empresa fabricante del motor para el que iba destinado el aceite hidráulico, no tiene a disposición de los clientes un manual de mantenimiento de los susodichos motores. Por eso, les llamo al efecto de que me informen por donde debo evacuar el aceite viejo a sustituir, y me dicen que tengo que recurrir al instalador ¿…?( Obviamente, para que sea él quien haga y facture el trabajo); es decir, se escudan en una ilegalidad para facilitar negocio, y fidelizar,  a su colaborador. No hace falta que les diga que, después de exponer mi incomprensión de que fuere legal tal proceder, al día siguiente se me facilitó la información vía E-mail. ¿Para cuándo una FP, cuando menos, al efecto de formar al personal de estos negocios/empresas?. Tómese ejemplo de lo que se hizo con la cocina y ahí están los resultados. Hoy somos uno de los países con más fama, y negocio, de buena cocina.

 



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